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martes, 28 de diciembre de 2010

Se fue Zeus

Zeus Marín (Q.E.P.D.)
Este diciembre empezo muy triste en mi familia, Zeus quien inspiro este sitio murio el día 5 de diciembre, tras enfermarse de moquillo menguo sus fuerzas y dejo de existir ya cuando el 24 de enero cumpliria sus 14 años, hoy en esta corta nota quiero agradecerle a Dios por haber podido contar con tan excelente compañero, Zeus siempre se destaco en cuanto campeonato de Agility compitio, fue gran amigo de los niños, guardian incansable, Zeus todos en la familia te recordaremos con mucho cariño.

lunes, 5 de octubre de 2009

¿Cuándo y en dónde entrenar a nuestro perro?

Lo más indicado es que le entrenes antes de la hora de comer o pasadas unas dos o tres horas de que haya comido, no es bueno que lo entrenes con mucha hambre o bastante lleno, respecto al mejor lugar para iniciar las actividades de aprendizaje es en un lugar familiar para el perro, lejos de distracciones, puede ser en algún lugar de la casa con pocos obstáculos (muebles), como el garaje, una terraza, el patio o una habitación desocupada o con espacio suficiente. El perro debe de estar tranquilo y nosotros tendremos que ganarnos su atención, por lo que inicialmente no es conveniente adiestrarle en un parque o en una vía pública, pues en estos lugares lo más que conseguirás serán problemas.

Las clases deberán ser cortas enseñarle máximo dos o tres ejercicios por clase cada ejercicio lo repetiremos no más de 10 veces haciendo pausas para motivar y mantener la atención a nuestro perro, si no obtenemos la atención adecuada de nuestro perro es mejor dejar la clase para el día siguiente, una buena clase puede durar entre 10 15 minutos esto con el fin de no abrir a nuestro perro, a medida que el perro va avanzando en el aprendizaje debemos irle colocando factores de distracción de manera gradual, otras personas, ruidos o empezar a llevarlo a clases ahora si a otros lugares, siempre y cuando el perro ya este ejecutando de modo adecuado la rutina. Po r día deberás entrenar al perro entre una y tres veces, habrá individuos que requieren menos por su gran disposición al trabajo. Evita entrenar bajo el sol, los perros son propensos a recibir golpes de calor que pueden incluso matarles, es mejor a la sobra, tampoco lo entrenes si esta decaído o está enfermo, no lograras nada entrenándolo en esa condiciones.

Si estas entrenado una perra y está en calor deberás tener presente que el cambió hormonal podrá cambiar su disposición para entrenarla, además deberás llevarle a un sitio en el cual no corras riesgos con algún ejemplar macho que merodee el lugar.

Al momento de empezar lo primero es obtener toda la atención de tu perro antes de empezar con cualquier orden.

1 Ejercicio Ignorar la recompensa.

Sujeta en tu mano un pedazo de recompensa y llévalo hasta la nariz del perro sin dárselo, llámale su atención, el tratara de cogerla, brincara, pero no se la darás, en algún momento el deparará de saltar y te prestara atención, cuando el perro te mire a ti no a la recompensa habrás ganado su atención así no te mire a los ojos, sino a cualquier parte de tu cuerpo excluyendo el brazo en el que tienen es la recompensa, entonces procederás a hacerle un click o un chasquido o silbido o un simple muy bien (en señal de recompensa), y dale su recompensa. Repite este ejercicio hasta que logres su atención sin mucho esfuerzo, antes de pasar al siguiente ejercicio.

2 Ejercicio Ganar su atención mirada a la cara

Repite el ejercicio anterior pero esta vez hasta que tu perro te mire a la cara haz la señal de logro y recompénsalo, repite unas diez veces antes de pasar al ejercicio siguiente.(sólo si el perro aprendió a mirarte a la cara)

3 Ejercicio Ganar su atención mirada a los ojos

Repite el ejercicio anterior pero esta vez hasta que tu perro te mire a los ojos haz la señal de logro y recompénsalo, repite unas diez veces antes de pasar al ejercicio siguiente.(sólo si el perro aprendió a mirarte a los ojos)

4. Ejercicio bajando la recompensa

Repite el ejercicio anterior bajando el brazo paulatinamente hasta que logres tener la recompensa al lado de tu cuerpo, puedes hacerlo en dos o tres pasos.

5 Introducción a las órdenes de aprendizaje básico

Ahora le sumaras al ejercicio la palabra mírame, antes de que el te mire debes lograr un promedio de éxito del 80% para pasar al siguiente nivel

Cada que tu perro haga correctamente una orden beberás también irle enseñando a que obedezca sin una señal corporal, con paciencia y trabajo, lograremos que nuestro perro actué tanto ante una señal acústica, o una señal corporal, tiene sus ventajas que maneje ambos conceptos, lo importante es que definas muy claro las señales tanto sonora como acústicas para no confundir al perro, es conveniente saber si le voy a decir a mi perro “siéntate”, “sit”, “sitz” o “sentado”, todos dicen lo mismo pero es mejor siempre utilizar la misma palabra, así lograremos mejores resultados.

jueves, 1 de octubre de 2009

Obediencia básica

Antes de empezar con la educación de nuestro perro tendremos que tener en cuenta que los perros vienen de sociedades en las cuales la jerarquía es importante para la convivencia, por lo tanto cuando llevamos un perro a nuestro hogar lo primero que tenemos que enseñarle es que allí somos nosotros los líderes y el tendrá que seguirnos y obedecernos, una manera de enseñarle esto a nuestro perro es cuando es cachorro acostarlo de lado, le sostendremos su cabeza con una de nuestras manos, una rodilla presionaremos su torso contra el suelo y con la otra mano sujetaremos sus cuartos traseros, de esta manera inmovilizamos por un rato a nuestro amigo sin lastimarlo, él se dará cuenta de que nosotros somos más fuertes y empezara a vernos como su líder, este ritual es similar al que hacen ellos cuando viven en compañía de más perros y el más fuerte siempre somete a sus compañeros de convivencia sin necesidad de lastimarlos, a menos de que algún testarudo quiera ganar su lugar.

Cuando nos ganamos el respeto de nuestro perro tendremos más posibilidades de alcanzar buenos resultados en la educación de nuestro perro.

Nunca es tarde para educar a nuestro perro, contrario a lo que mucha gente dice que los perros viejos no aprenden porque traen vicios en la conducta difíciles de quitar, y yo puedo decirles que es falso, hace algunos años adopte una perra bóxer de la calle, llegó a mi casa con un estado de embarazo avanzado, algo de agresividad hacia los mendigos, y bastante voluntariosa, ella tenía aproximadamente tres años. La tarea no fue tan difícil, a la semana siguiente ella ya sabía quién mandaba en casa y que debía respetar también a Zeus mi perro, otro bóxer.

Cuando el perro llega cachorro la obediencia tendrá que ser más pausada con un poco de paciencia, pues los cachorros tienden a distraerse con mayor facilidad, nunca trabajaremos cuando nuestro perro este enfermo.

Elementos básicos para empezar con la clase de obediencia básica

Un collar normal que no sea de castigo
Dos correas, una de aproximada mente 1.5 metros y otra que puede tener entre 5 a 6 metros
Un juguete que le agrade a tu perro
Comida o golosinas en trozos pequeños del tamaño de un grano de garbanzo
Un Clicker (opcional) dispositivo que emite un sonido para que el perro relaciones con una acción.

Trabajaremos por medio del condicionamiento clásico que consiste en que tu perro asocie una señal (generalmente auditiva) o un gesto con algo agradable para él. La señal servirá para indicarle a nuestro perro que lo que acaba de hacer esta bien. Para enseñarle al perro lo primero que tendrás que hacer es enseñarle a asociar una señal (verbal, o sonora con el clicker) con algo agradable, como comida, o el juguete, después usaremos nuestra señal para indicarle al perro que lo que hizo esta bien, después procedo a entregarle su recompensa.

No procederemos con ejercicios hasta que el perro tenga claro lo anterior, también debemos tener sumo cuidado de no emitir la señal ni utilizar el clicker para nada que no esté relacionado con nuestras lecciones, evitemos que el clicker sea usado por niños o personas curiosas así evitaremos confundir a nuestro alumno.

Independientemente de la raza, los perros poseen una serie de conductas que le son propias de su especie, y como ha nacido para vivir entre perros, la única manera de que el animal aprenda a convivir sin problemas con las personas, es recibiendo una educación que tenga en cuenta su forma de conducta originaria.

Para el perro, al igual que para las personas, aprender significa acumular conocimientos y ponerlos en práctica. Un perro aprende siempre, por lo que la misión de su dueño, será influir en el contenido de ese aprendizaje. Como lo dijimos anteriormente el dueño debe ejercer autoridad sobre el perro, pues si no es así está renunciando a educarlo, y el perro se convierte en su propio maestro y pone en práctica el comportamiento característico de su especie, evitando lo que le molesta, y repitiendo lo que lo reporta algún beneficio.

El adiestramiento básico del cachorro debe comenzarse a partir de los cinco o seis meses de edad. En este período, es un error intentar educar al perro seriamente, algo que no se puede hacer hasta que el animal tenga un año o más.

Las primeras lecciones sólo se deben dedicar unos minutos diarios, posteriormente, iremos aumentando la duración de las clases, sin llegar a excedernos, con veinte minutos al día y después una buena dosis de juego es suficiente.

Empezaremos con su nombre. Los nombres cortos de dos o tres silabas máximo son más aconsejables. El nombre debe ser utilizado con frecuencia, pronunciándolo de modo claro, animado y mirándolo de frente. Dígalo mientras juegan juntos, lo acaricia o le da comida. Es recomendable entablar también una relación no verbal con el perro, encuadrando sus ojos con una mano, logrando así su atención, y pronuncie nuevamente su nombre.

Luego es necesario que se le enseñen las siguientes órdenes:

Sentado (Sit): Situar una mano sobre la cabeza del cachorro juntando el pulgar y el índice, como si le diera algo de comer, y llevándola en dirección al animal. Cuando el perro mire atentamente la mano, muévala hacia atrás, y si la sigue con la mirada, seguramente se sentará, cuando lo haga diga siéntate. También se puede hacer ejerciendo una leve presión sobre la grupa del perro, impartiendo la misma orden. Después de unas lecciones al perro le bastara sólo con la señal de la mano. La lección siempre deberá terminar con una efusiva felicitación seguida de la recompensa, siempre y cuando el perro haya ejecutado nuestra orden, esto también aplica para las demás órdenes.

Echado (Down): Una vez que sepa sentarse, no será muy difícil enseñarle a echarse. Al darle la orden de sentarse, al haberlo hecho, el adiestrador agacha en cuclillas junto a él, y halando las patas delanteras del perro hacia adelante y con una ligera presión sobre los cuartos traseros, el perro adoptará la posición deseada, y se le da la orden "échate" procurando que no se levante.
Junto: Teniendo el perro con su correa, se sienta el perro a la derecha del adiestrador, y mientras da la orden avanza, el adiestrador comienza a andar con el pié izquierdo, dando un ligero tirón de la cadena. Los desvíos se corrigen con ligeros tirones de la cadena. Una vez que haya aprendido a obedecer, se pueden introducir ligeras variantes: haciendo figuras en círculos, ochos, zig zag, etc. Recuerde felicitarlo cuando lo haga correctamente.

Quieto: Se sienta el cachorro a un lado del adiestrador, manteniendo la palma de la mano derecha frente a la cabeza del animal y se pronuncia la palabra quieto. Mientras, se avanza tranquilamente un poco hacia adelante, hasta colocarse frente a él, manteniendo la correa firme para evitar que el animal avance. Si logra ponerse en pié habrá que corregirlo diciendo "No” luego la orden Sentado - quieto" para que recupere la posición. En principio deberá mantenerse sentado de 10 a 15 segundos, lo suficiente para que el adiestrador se aleje, permanezca unos instantes frente a él, y vuelva a colocarse a su lado. Luego hay que ir aumentando poco a poco el tiempo que el cachorro ha de permanecer quieto, lo cual se hará cuando haya aprendido a hacerlo sin ayuda.

Viene: Teniendo aprendida la orden de quieto sujetaremos al perro con la correa larga y nos alejaremos de él suavemente nos colocaremos en inicialmente en una posición frente al perro, y con la señal viene y un gesto con la mano le indicaremos que acuda a nosotros, al mismo tiempo que ejercemos un pequeño tirón a la correa, para reforzar la orden. Daremos varia veces la orden inicialmente con nuestro perro en posición de quieto, después podremos ir enseñándole a venir a nuestro lado aún cuando el este en otra actividad, inmediatamente lo recompensaremos efusivamente, para reforzar el aprendizaje de esta importante orden, que nos va a ser muy útil y nos evitara muchos problemas si el perro la asume sin basilar.

El aprendizaje de estas órdenes básicas, son necesarias para comenzar cualquier etapa más avanzada de adiestramiento, lo cual le da a nuestro perro unas bases solidas para pasar al siguiente nivel.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Este Blog es un homenaje a mi gran perro Zeus, fidelidad, valentía, fortaleza y espíritu que lo hicieron un campeón, pese a no ser un perro con pedigrí siempre se destaco en competencia y se ha hecho querer como a ninguno.

Adiestramiento Canino


Zeus en competencia de Agility, bóxer de Jorge Marín
Zeus Marín (Q.E.P.D.)
 A la hora de trabajar con razas de perros podremos escoger muchas que por su aptitud y condición para el trabajo se han destacado por años, las razas que mencionaré son razas que aprenden fácil y sin necesidad de recurrir a golosinas o premios cada vez que ejecutan un mando correctamente, no quiero decir que adiestrar por medio de la técnica de la recompensa con golosinas no sea adecuada, si lo es y en algunos casos podremos utilizarla para adiestrar a nuestro amigo canino. Las razas que mencionare a continuación pueden adiestrase sin necesidad de este tipo re premios, dejo a su elección como entrenarlo, el resultado será el mismo.

El Bóxer, Gran Danés, Schnauzer mediano y Gigante, Pastor Collie, Doberman, Dogo Argentino, Airdale Terrier y Pastor Alemán son razas que debido a su temperamento y disposición aprenden fácil sin necesidad de golosinas, podremos trabajar con otras muchas razas pero su disposición no es la misma que el de las razas anteriores. Razas tan importantes como el Pastores Belga, el Labrador, y otras muchas más en las cuales encontraremos alumnos que aprenderán y nos sorprenderán con los resultados obtenidos después de un adiestramiento basados en una buena comunicación y buen trato.

Todo perro sin importar su raza debería ser adiestrado con el fin de lograr un mejor comportamiento de nuestra mascota en su nuevo hogar con el fin de crear un lenguaje mutuo con el cual nos comuniquemos con nuestro amigo, podremos adiestrarlo para trabajo, para defensa o simplemente para lograr una mejor convivencia en el hogar con nuestro perro.

Lo primero que tendremos en cuenta en lo posible es escoger un buen perro independiente de la raza que nos guste su temperamento será primordial si tenemos la posibilidad de escoger un cachorro procuraremos uno con buena disposición, que nos preste atención fácilmente y que no se distraiga ni pierda el interés en nosotros.

Un buen perro para adiestrar no deberá tener tendencias agresivas ni gusto por morder, estos hábitos que se manifiestan desde temprana edad no son buenas señales a la hora de escoger un excelente compañero. El buen perro además debe de ser calmado ante la presencia de otras personas, es falso creer que el perro más agresivo es el más valiente. Al momento de entrenar un perro para la guarda y la defensa pondremos sumo cuidado de no entrenar mal a nuestro perro y convertirlo en un peligro para la sociedad de allí la importancia de seleccionar un buen ejemplar y entrenar con un buen método a nuestro amigo, para evitar que encause mal lo aprendido.

El carácter de un buen perro será firme a las reprimendas, no será temeroso, o sumiso, no mostrará miedo hacia el entrenador, le mirara a los ojos y nunca de lado, un perro muy sometido o sumiso no resultara un buen alumno y será causante de muchos dolores de cabeza, por eso es tan importante saber identificar un buen ejemplar para el adiestramiento y más cuando se trata de entrenarle para la guara y la defensa. A su vez el entrenador también debe contar con características fundamentales para trabajar como adiestrador canino la relación hombre perro deberá ser muy armoniosa, para ello el adiestrador (a) deberá ser calmado, paciente, perseverante y tener tacto para obtener los mejores resultados. Las épocas en las cuales se entrenaban a los perros a punta de castigos y reprimendas ya ha pasado de moda quedando atrás ahora se entrena con tacto, amor hacia los perros, era común ver perros oficiales en eventos de obediencia que hacían maravillas pero con la cola entre las patas esto denotaba sumisión ante el guía por el maltrato recibido durante el período de adiestramiento, hoy vemos mejores resultados con perros que hacen su trabajo alegremente sin mostrar el más mínimo temor hacia su entrenador.

Sin Calma, sin medir ni dominar los nervios, se malogrará todo el programa de aprendizaje y al perro, y muy difícilmente podrá ser recuperado.

Sin el tacto que permite administrar suavidad y severidad durante el trabajo, sin llegar a someter ni maltratar a nuestro amigo rindiendo su carácter, se anularan por completo las cualidades innatas del perro y se le convertirá en un autómata sometido que trabajara mediocremente por darnos gusto por temor a un castigo. En el interior muy probablemente nuestro perro nos tendrá temor y hasta rabia por haberle convertido en un ser sometido sin personalidad.

La falta de perseverancia, reduce notablemente el rendimiento, ya que al intentar quemar etapas sólo se conseguirá confundir al perro evitando así una buena respuesta a la disciplina, que será la que finalmente formará unas bases sólidas para un buen trabajo amo perro.

María Alejandra con Zeus
El comportamiento canino es el resultado de diversas respuestas que van desde el simple instinto (inconsciente) hasta la reacción consiente a una orden que ha sido impartida por el instructor o guía. El proceso de aprendizaje es un proceso consciente y por eso debe de ir acompañado por experiencias gratas para el perro que le permitan desarrollar plenamente su potencial, para impartir una orden a un perro primero hay que trabajarle varias veces en un proceso de repetición y estimulo que cuya respuesta será la ejecución de la orden por el perro como un simple “Sit” sentado o “Down” echado, las ordenes deben de ser precisas para obtener una respuesta rápida, no bebemos confundir al perro siempre utilizaremos la misma palabra para cada orden acompañada por un gesto corporal por parte del guía, este último ayudara a reforzar la orden de una manera más eficaz. Así con repetición de ordenes de manera ordenada y paulatina iremos agregando una y otra hasta lograr un repertorio inmenso que hará de nuestro perro todo un ejemplo a seguir, las sesiones deben de ser amenas y no prolongarse mucho en el tiempo, tendremos que mantener la atención de nuestro perro y esto se logra no cansándole con rutinas largas y monótonas, es mejor enseñar una o dos órdenes y pasar al juego que querer enseñarle todo en un solo día, los perros son muy inteligentes pero si queremos tener buenos resultados mejor haremos las cosas con mucha calma y sin afanes.